79

Cama Japonesa

Camas tradicionales japonesas con estilo

La cultura japonesa es muy distinta a la occidental. Las camas japonesas están compuestas por 4 piezas fundamentales. En primer lugar existen unas esteras de paja de arroz y bambú llamadas tatamis y son la base para colocar el colchón o futón que posee tres partes: el colchón en sí, una especie de edredón (ambos de algodón) y una almohada rellena de arroz o trigo.

 

 

Estos cuatro elementos son lo que constituye una cama tradicional japonesa. Los futones solían recogerse durante el día y eso permitía al tatami ser aireado y limpiado, pero también usado para otros fines.

 

Decoración japonesa en el dormitorio

La decoración del dormitorio se puede hacer de una forma muy fácil y original con un tipo de camas que corresponden a otra cultura y que dan mucha modernidad a los interiores.

 

 

Las camas japonesas tienen un rasgo muy característico y es su color neutro, los materiales naturales que se utilizan para fabricarlos y unas líneas muy sencillas. Todas estas cosas contribuyen a la calma y a la tranquilidad que son unos de los puntos claves en el dormitorio para poder descansar bien.

 

 

Se podría decir que el tatami es la base cama japonesa y los colchones que se colocan encima de él para sentarse o tumbarse son los futones. La diferencia entre los colchones occidentales y los futones es que los últimos son de menor altura y están llenos de algodón o de otro material artificial. Además otra de sus características es que son plegables porque en la cultura japonesa por lo general las habitaciones se utilizan para diferentes actividades diarias. De esta forma cuando se pliega el futón el dormitorio se puede utilizar como una sala de estar.

 

 

Características nobles de las camas japonesas

Cuando se piensa en camas japonesas compuestas de tatamis y futones, bien sea tradicionales niponas o más occidentalizadas hay varias características que son muy importantes. En primer lugar, los materiales con los que están hechos garantizan frescura en el verabo y calor en el invierno. Además de que al ser naturales se contribuye con la preservación del medio ambiente. Como segundo término está la altura y consistencia de la cama.

 

 

Al ser màs baja y reposar en el suelo se disminuyen los riesgos de sufrir dolores de espalda y caídas aparatosas. En tercer lugar, pero no menos importante, las líneas simples y sobrias hacen que la decoración sea neutra y elegante sin necesidad de muchos elementos. En tal sentido, una cama japonesa es la solución a muchos problemas tanto de practicidad como de salud y diseño.